Biotecnología Agrícola: actividad milenaria con gran futuro

La modificación genética de los cultivos no es nueva, el hombre la ha realizado desde épocas milenarias. Inicialmente el mejoramiento de los cultivos fue realizado en forma intuitiva y basados en la experiencia que deja cada cosecha. Mediante la siembra y selección de semillas, el hombre amplió el número de especies cultivadas y adaptadas a las condiciones locales, a los usos y costumbres de cada zona. Con el tiempo, el avance y desarrollo del conocimiento humano permitieron perfeccionar la agricultura.

La genética y el conocimiento científico evolucionaron tan rápido como los problemas que surgían y fue así como aparecieron nuevas técnicas que determinarían una nueva y más eficiente forma de mejoramiento de los cultivos: la Biotecnología moderna.

La biotecnología es definida como el conjunto de técnicas, procesos y métodos que utilizan organismos vivos o sus partes para producir una amplia variedad de productos. Si analizamos esta definición podemos concluir que la biotecnología como tal no es nueva. Productos como la cerveza, vino, queso y pan, entre otros, son el resultado de la acción de los organismos vivos que han sido utilizados por el hombre para obtener estos productos durante siglos.

Sin embargo, lo que hoy conocemos como biotecnología moderna surgió en los años setenta y está relacionado con el uso de una serie de herramientas que en conjunto se denominan ADN recombinante o ‘Ingeniería genética’. La ingeniería genética es la herramienta clave de la biotecnología moderna por medio de la cual se transfiere ADN de un organismo a otro. La modificación de la información genética de microorganismos, plantas y animales ha permitido mejorar prácticas y productos agrícolas.

Para el desarrollo de una planta genéticamente modificada (GM), se debe cumplir tres etapas fundamentales denominadas transformación, selección y regeneración.

Se denomina transformación, al proceso de inserción del gen de interés en el genoma de la planta a transformar. La selección, consiste en la detección de las células que han sido exitosamente transformadas, y, la regeneración se refiere a la obtención de una planta completa a partir de esa célula vegetal transformada.

Para introducir el nuevo gen el genoma de una célula vegetal se utilizan fundamentalmente dos métodos. El más común emplea una bacteria del suelo, la Agrobcterium, que en condiciones naturales es capar de transferir material genético al interior de las células vegetales. Otro método alternativo consiste en la introducción directa de los genes en el núcleo de la célula vegetal, para ello una de las técnicas más utilizadas es disparar a las células con pequeñas partículas metálicas recubiertas del ADN. Estas partículas penetran en la célula e integran el nuevo ADN en su genoma.

Después de obtener la variedad de plantas GM, se realizan durante varios años ensayos de campo e invernadero en múltiples sitios para comprobar los efectos del gen insertado y el desempeño general de la planta. En esa última fase incluye también la evaluación de los efectos ambientales y la inocuidad alimentaria.

Las características que más se han trabajo en estas plantas GM son la tolerancia a herbicidas y la resistencia a insectos. Se han desarrollado también tomates que presentan madurez retardada, es decir, el tomate dura más tiempo antes de descomponerse.

Actualmente, el principal interés es producir plantas genéticamente modificadas que sean resistentes a plagas como virus, bacterias, hongos, insectos y herbicidas, o a factores abióticos como la sequía, salinidad, calor, entre otros.

En Suramérica, siete países tienen cultivos genéticamente modificados: Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Chile y Colombia. Los cultivos que más se siembran en la región son: el maíz, el algodón y la soya.

Algunas de las sociedades en la actualidad se sienten inseguras de que estos productos GM sean de tranquilo consumo humano. Se debe descartar esas inquietudes, puesto que, estos productos GM son de total confianza para el consumo de las personas, debido a que, antes de su comercialización en el mercado, se someten a rigurosas evaluaciones de seguridad con el fin de garantizar la salud, el medio ambiente y la seguridad alimentaria.

Algunos de los beneficios de los cultivos GM son:

.- Permiten una mayor sostenibilidad de la agricultura mientras ayudan a la conservación del medio ambiente.

.- Contribuyen a producir más cantidad de alimentos para la población mundial en crecimiento.

.- Con las mejoras nutricionales de estos cultivos, la población podrá tener mayor acceso a los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita para vivir, disminuyendo los problemas de desnutrición.

.- Los cultivos resistentes a la sequía o a la humedad ayudarán a que la producción de alimentos no se vea tan afectada por el cambio climático y permitirán que éstos puedan desarrollarse bajo condiciones climáticas extremas.

En la primera ola de cultivos GM, fueron pensados para brindar beneficios al agricultor como la reducción en el uso de plaguicidas y de herbicidas. Éste avance tecnológico fue aplicado en los principales cultivos: soya, maíz, algodón y canola, que son los productos que más se comercializan a nivel mundial. Sin embargo, para la segunda ola de los cultivos GM, los investigadores vienen trabajando en el desarrollo de cultivos que no sólo brinden beneficios a los agricultores, sino que también lo hagan para los consumidores, es decir, como mayores nutrientes para las personas.