Respetando el semáforo amarillo locales, tiendas de ropa abrieron sus puertas al público.

Variadas marcas sobre los pisos, rejas se visualizan en los negocios para informar sobre el uso obligatorio de la mascarilla, cumplir el distanciamiento e impedir tocar superficies contaminadas al ir por las escaleras eléctricas o el ascensor.

Con el paso del cambio de color amarillo, en al menos 80 cantones del país, los negocios tienen como propósito reparar las perdidas sin descuidar la protección de sus empleados y clientes. Para obtener la apertura debieron practicar variadas medidas de seguridad.