Informe internacional coloca a Quito como la quinta urbe más segura de la región

El monitoreo más reciente del Instituto Igarapé sobre homicidios establece que unas 130 ciudades latinoamericanas y caribeñas con más de 250.000 habitantes registran altos niveles de criminalidad. Se entiende como índices altos de homicidios más de 25 muertes por cada 100.000 habitantes. Entre las ciudades más violentas de la región se ubican, de acuerdo con la medición del organismo brasileño, San Pedro Sula (Honduras), Juárez (México), Ananindeua (Brasil) y Caracas (Venezuela).

En el otro extremo están urbes en las que por el nivel relativamente bajo de muertes violentas se las considera como seguras. En este grupo se encuentran 3 ciudades ecuatorianas: Ambato, Quito y Cuenca. La capital tungurahuense se ubica en el tercer lugar entre los núcleos urbanos más seguros de la región; Quito es quinto y Cuenca, séptimo.

El documento, que cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la participación del Foro Económico Mundial, establece como factores para alcanzar dichos índices la distribución, fortalecimiento y equipamiento de la Policía Nacional. El informe destaca, también, la tecnificación de la Policía, además del mejoramiento del sistema de Justicia y que el Estado ejecuta acciones coordinadas contra el delito común, el narcotráfico, los asaltos, entre otros crímenes.

Un ejemplo de lo último serían los megaoperativos denominados “Eslabón”, en los que se han desarticulado bandas dedicadas al robo a personas, locales comerciales, domicilios, vehículos, motocicletas, tenencia ilegal de armas, asociación ilícita, entre otros. En lo que respecta a Quito, en algunos barrios la tasa de homicidios ha bajado de 40 a 6 (por 100.000 habitantes) durante los últimos años.

No obstante, la meta de las autoridades para el año 2017 es que la urbe registre una tasa de 3 homicidios por 100.000 moradores, equivalente a la que tiene en la actualidad la ciudad de Nueva York. Solo entre 2008 y 2013, la reducción de la cifra de muertes violentas en Quito se redujo en casi 4 puntos (ver gráfico).

Del mismo modo, las denuncias por robo a personas decrecieron 22% en el mismo período; los robos a domicilio fueron un 33% entre 2012 y 2013 y los actos delictivos contra locales comerciales se redujeron 23% durante aquellos mismos 2 años. Como apunta el monitoreo sobre homicidios, la distribución y equipamiento de los elementos policiales es uno de los factores que inciden en la reducción de la violencia.

El Estado, como parte de la lucha contra la delincuencia, ha construido cientos de unidades de policía comunitaria (UPC). En el caso del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), el Ejecutivo lo ha dotado de más de 300 UPC. En la parte local, el Cabildo capitalino cuenta desde hace aproximadamente 4 años con un sistema organizado de seguridad al que se integran entidades como la Policía, los bomberos y la Cruz Roja. La Municipalidad también ha identificado las zonas de riesgo. Según cifras oficiales, entre 2009 y 2013 el gobierno local invirtió alrededor de $ 40 millones anuales en seguridad.

Promesas de campaña

Agenda de Rodas sobre seguridad está pendiente El 29 de octubre de 2013, Mauricio Rodas hizo una aparición pública en el sector de La Marín (centro de Quito). Se presentó como el candidato a la Alcaldía capitalina y entre sus primeros ofrecimientos de campaña estuvieron los relacionados con el tema de seguridad.

En su plan de gobierno para la ciudad, Rodas planteaba 4 proyectos. El primero se denominaba Ángel Guardián y consistía, básicamente, en la conversión “de todos los teléfonos de la ciudad (fijos y celulares) en botones de auxilio de la ciudadanía para seguridad, emergencias médicas e incendios”. Al cabo de 2 años en la Alcaldía, el proyecto no ha sido puesto en práctica.

Lo que sí está en ejecución es el sistema del Gobierno Nacional y con el que se alerta a la Policía mediante la marcación de la tecla ‘5’ del celular. El actual alcalde ofreció también el establecimiento de una Policía especializada para el Distrito Metropolitano de Quito y del apoyo para el fortalecimiento institucional del organismo de seguridad.

Esa parte del plan de seguridad de Rodas tampoco se ha iniciado. Entre las propuestas estaba también la firma de un convenio con el Servicio de Rentas Internas (SRI) para establecer medidas que desincentiven la compra de objetos robados. Hasta ahora no se conoce de tal acuerdo. Otro de los puntos era la creación de campañas para instaurar una cultura de seguridad en la urbe, algo sobre lo que se conoce poco hasta ahora.

Fuente/eltelegrafo