IRMA: inundaciones, casi un millón de casas sin luz y enormes destrozos.

A medida que se acercaba el fin de semana, muchos habitantes de Miami dejaron de despedirse deseándose un “buen día”, sino con un pedido.

Daba lo mismo si era un familiar, la novia o el colega de trabajo, a la hora de decir adiós una palabra se repetía una y otra vez: “Cuídate“.

Era el temor e incertidumbre que crecían día a día ante la inminente llegada del huracán Irma, que avanzaba de forma devastadora por el Caribe rumbo a Florida.

Finalmente el tan temido día llegó este domingo.

El potente fenómeno climático, uno de los mayores de la historia, tocó territorio estadounidense y, para Miami, su paso significó enormes destrozos, masivos cortes de energía eléctrica, inundaciones y árboles caídos en todas partes.

Irma tocó tierra en Florida el domingo por la mañana como huracán categoría 4 y a las pocas horas descendió a 3 y después a 2.

Cuando faltaban horas para su llegada, desvió el rumbo hacia el oeste y por ello no pasó directamente sobre Miami, como estaba previsto.

Sin embargo, como se trata de un huracán tan poderoso, la ciudad más poblada de Florida no se salvó del desastre.

Las olas en la Bahía de Biscayne alcanzaron tal altura que pasaban por encima de los techos de casas de dos pisos.

Y el viento sopló tan fuerte que hasta las palmeras llegaron a quebrarse.

Árbol caído en Miami

El vecindario de Brickell es el corazón financiero de Miami, con enormes rascacielos, costa marítima y un río alrededor.

Allí, el parque Brickell Point simplemente desapareció debajo del agua del mar y del río, que se desbordaron por las fuertes lluvias provocadas por Irma.

Durante buena parte del domingo, lo único que por allí pasó fueron las ramas de árboles y palmeras que las ráfagas de viento arrancaron o quebraron.

Lo mismo pasó con varios postes de luz, que no soportaron los embates del sistema tropical.

Calles de Brickell inundadas

La fuerza del viento alcanzó los 200 kilómetros por hora.

Fue tan fuerte que dos enormes grúas encima de dos edificios de construcción también sucumbieron.

Las autoridades piden a la población alejarse de los lugares donde se divisen esas grúas, pues representan un “peligro mortal” en caso de que cedan ante el viento.

En un domingo cualquiera las playas de Miami Beach estarían abarrotadas y las calles que limitan esa zona costera tendrían decenas de bares, restaurantes y discotecas funcionando.

Pero este fin de semana, ninguno de los sitios de este emblemático lugar funcionó.

Las calles de Miami Beach también se inundaron mostrando una postal casi irreconocible de ese lugar.

De hecho, las autoridades impusieron un toque de queda desde las 7:00 pm hasta las 7:00am.

Los últimos reportes señalan que 2,6 millones de edificaciones, entre casas, edificios y negocios, se quedaron sin energía eléctrica en Florida.

Casi 900.000 de ellas están en el condado de Miami-Dade.

Además, la compañía de electricidad más grande del estado estima que son muchos más los inmuebles que corren el riesgo de quedarse sin luz.

Las escuelas, que cerraron desde el jueves pasado, permanecerán sin funcionar hasta el próximo martes.

Todavía se desconoce la magnitud de los daños que sufrió Miami por el paso de Irma, pero aunque el impacto fue muy significativo, pudo haber sido mucho peor.

Fuente/www.bbc.com/mundo