Más cerca de una nueva sentencia en el caso Petroecuador

El exsubgerente de Operaciones de Petroecuador Diego Tapia, fue acusado por un presunto delito de delincuencia organizada de corrupción en la estatal petrolera, negó ayer los cargos formulados en su contra. Dijo que los 175.000 dólares que se encontraron en su domicilio no estaban en el techo, como dice Fiscalía y que ese dinero es producto de una consultoría que se hizo como plan ‘B’ para la refinería del Pacífico,  porque el proyecto no tenía viabilidad financiera.

El exfuncionario rindió su testimonio, en la audiencia de juzgamiento y afirmó que luego de su detención, a la entrada a la Unidad de Flagrancia de Quito, un coronel de la Policía cuyo nombre no citó, le habría dicho que puede salir bien librado en este caso, pero que a cambio debía decir que el activista político Fernando Villavicencio lo extorsionaba o le pedía dinero para no sacar información.

Aseguró reconocer el nombre del coronel, porque tiene un tic nervioso en el rostro y es de tez morena. Según su declaración, el oficial le habría comunicado: “Usted tiene posibilidades de salvarse, piense en sus hijos, su familia, vamos a arreglar este problema”. Y le habría dicho, siempre según su testimonio, que no le iban a designar a una cárcel cualquiera.

Luego de su detención, el fiscal a cargo del operativo Jacinto Tibanlombo, le habría dicho que el empresario Eduardo Valderrama la deba a Tapia dinero producto de la corrupción en Petroecuador. Sin embargo, luego Valderrama fue absuelto por falta de acusación fiscal, lo cual demuestra,  según su apreciación,  que no hubo tal entrega de dinero.