Rafael Correa ordenó traer a Fernando Balda, según ex agente SENAIN

Raúl Ch. ex agente de la Secretaría Nacional de Inteligencia (SENAIN) que se encuentra procesado por el Caso Balda, declaró ayer en Fiscalía su testimonio anticipado: “Cuando Rafael Correa era presidente de la República si no obedecíamos, teníamos un problema seguro”

Su experiencia en seguridad electrónica, le hizo empezar en la Senain identificando a varios “tuiteros” que se manifestaban contra el Gobierno correísta. Por esa razón, el 3 de mayo de 2012, Pablo Romero, titular de la Senain, le encomienda su primera misión; ir a Medellín con una invitación para infiltrarse en una reunión en la que estarían el expresidente de Colombia Álvaro Uribe y distintos opositores ecuatorianos, como era el caso de Fernando Balda.

Los videos, fotos y audios que Raúl Ch. consiguió en esa reunión fueron entregados en el informe 001 a Romero. “Hermano, en este momento le doy a conocer al presidente”, le dijo su superior, y dos días después lo señaló: “Ratón (como le decían a Raúl Ch.), el presidente está muy agradecido de la información que le trajiste”.

El 5 de junio de 2012, Raúl Ch. regresa a Colombia y le dicen que tenga cuidado pues también estaría en Bogotá Rommy Vallejo, asesor de Correa. Al día siguiente se entera de que se había dado un operativo junto a la Policía Nacional de Colombia para detener a Balda, pero lo dejaron libre porque hizo unas llamadas “de alto calibre”.

Para el 29 de junio, el agente vuelve a Bogotá, pero esta vez acompañado de Jessica F., otra procesada en el caso.

Para el sexto viaje del agente, Romero le explica a Raúl Ch. que el ex presidente estaba molesto por lo que Balda dice en redes sociales. Y que habría dispuesto de que se traiga a como dé lugar a Balda.

Como Raúl Ch. mostraba desconfianza de la orden, Romero habría llamado a Correa y le dejó que este hablara en el altavoz. El presidente le habría dicho que “el flaco” (Romero) ya sabe lo que van a hacer y que tiene todo su apoyo institucional, económico y político.

El 9 de agosto de 2012, Raúl Ch. paga $ 28.000 a unos militares para trasladar a Balda desde la capital Bogotá hasta un cuartel en Ipiales. Ahí lo dejarían y autoridades ecuatorianas se encargarían de él, sin embargo no se efectuó.

El 13 de agosto, Raúl Ch. se entera de que la operación falló, pues Balda lo llamó a decirle que luego de que se separaron en la noche le hicieron el denominado “paseo millonario” y que le robaron los $ 3.000 que él le había dado. El agente dejó al siguiente día Bogotá y regresò a Ecuador. La primera llamada que recibió en Quito fue la de Pablo Romero preguntando qué pasó en Bogotá y que esté pendiente que le va a llamar “Carlitos” (seudónimo de Rafael Correa). La sexta llamada entrante era por parte del general Diego Mejía, que necesitaba hablar con él.

El ex agente, pensando que era Mejía quien lo seguía llamando de un número desconocido, no contestó cinco llamadas. Al hacerlo, era Correa preguntándole si él estaba bien. Correa habría tratado de calmarlo: “Tranquilo, compañero, todo va a estar bien, el flaco ya tiene instrucciones. Usted tiene todo el apoyo político, económico e institucional”

 

C.B.