En todos los medios públicos se detectaron irregularidades

Las administraciones de El Telégrafo, TC Televisión y Radio y Televisión Públicas del Ecuador (RTV) también fueron observadas por diversas irregularidades por la Contraloría.

Los ingresos por ventas en El Telégrafo, publicidad, canjes, circulación y suscripciones no fueron suficientes para cubrir los costos de producción y gastos de ventas y administración, lo que generó pérdidas que se mantuvieron en el tiempo. De los 18 millones de ejemplares “producidos buenos” (durante el período de la acción de control), se comercializaron 5,2 millones y se entregaron como cortesía 13,2 millones, cuyo precio de venta unitario es de USD 0,25, lo cual suma USD 3,3 millones.

Fue notoria la ausencia de políticas salariales. Se suscribieron contratos que contemplaron el pago de beneficios como comisiones, transporte, alojamiento y vivienda.

En el informe de Contraloría, que analiza la gestión de TC entre 2008 y 2014, los auditores establecieron pagos en exceso de remuneraciones a directivos y trabajadores por USD 706 439.

También se pagaron en exceso 166 921 como bonificaciones adicionales. En el mismo período se pagaron 2,1 millones por comisiones de ventas, sin ningún parámetro que fije límites a esos pagos.

Adicionalmente se contrataron servicios legales con cuatro estudios sin documentación de respaldo por 695 012. El canal registró en la cuenta de gastos no deducibles, diferencias en porcentajes de retención, donaciones, gastos de ejercicios anteriores, gastos FIFA, gastos de adquisiciones de tablets, entradas a partidos y gastos de retenciones en el servicio satelital.

Según el informe, también se incluyeron gastos sin soportes, honorarios de talento internacional, indemnización, reproducción no autorizada, multas por impuestos, premios entregados, retenciones asumidas.